dilluns, 15 de juny del 2015

Esperando a Godot (II). Por qué hay que ir más allá de 426 euros condicionados

Article publicat a Sin Permiso
Lluís Torrens · · · · ·  
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  No deja de sorprenderme que en el año 2015, después de siete años de profunda crisis, con cinco millones y medio de parados según la estadística oficial, más dos millones y medio de parados adicionales ocultos entre los que han bajado los brazos en su búsqueda de empleo y los que trabajan a tiempo parcial porque no tienen más remedio y los que se han ido fuera del Reino, surja una propuesta tan poco ambiciosa ni movilizadora como dar una renta de 426 euros a todos los parados sin ingresos.
Han pasado 4 años de las movilizaciones del 15-M y mientras la sociedad aplastada por la crisis se ha organizado y ha dado un vuelco espectacular a la situación municipal en el Reino de España (lo nunca visto desde 1931) a los sindicatos mayoritarios y algunos partidos de izquierda se les ocurre que hay que proponer medidas que ellos llaman "realistas", que encajen dentro de lo que el gobierno acepte y, puesto a moderarse, que cuesten poco dinero. La verdad, no veo a millones de personas movilizadas por 426 euros al mes o por un incremento del 1% de los sueldos de los que trabajan.
Para sus promotores podríamos resumir éstas y otras propuestas alineadas en un aparente círculo virtuoso:
a)    Démosles algo a los pobres para que no se mueran de hambre mientras creamos empleo gracias a
b)    subir los sueldos un 1% a los trabajadores fijos (los temporales y autónomos ya se espabilarán con las subcontratas de las empresas que trabajan para las grandes, como desgraciadamente hemos aprendido con Movistar) para que reactiven el consumo de la economía y esta reactivación cree millones de puestos de trabajo que
c)    además repartiremos junto a los existentes trabajando 30 horas semanales pero cobrando lo mismo que a 40 horas porque, claro, todas las empresas se están forrando y pueden incrementar un 33% sus costes laborales sin ningún problema, y por si fuera poco
d)    contrataremos a millones de personas (todas las que quieran trabajar) para que a una media de 6 euros la hora (si lo hiciéramos a un salario digno como pide el consejo de Europa no lo podríamos pagar) puedan hacer todo lo que la sociedad requiere que se haga bueno, bonito y sobre todo barato (limpiar bosques, cuidar ancianos, explicar cuentos a los niños…).
Y todo por el módico precio de 11.000 millones de euros anuales más costes administrativos para la primera medida y de 10.000 millones de euros anuales por millón de empleos  generados para la última medida de la lista (y como no sabemos cuántos millones de empleos se quieren crear, vayan multiplicando hasta acabar con los pobres). De la segunda medida no podemos aventurar el coste, únicamente decir que un 1 % de más sueldo son 5.000 millones de euros más o menos de los cuales unos 1.000 millones se los quedaría el Estado, o sea 4.000 millones de reactivación de los bolsillos de 15 millones de asalariados (unos 20 euros al mes).  De la tercera medida solo cabe pensar en que a nadie le cabe en la cabeza que esto se pague sin compensaciones a las empresas, como así se realizó en Francia con la ley de las 35 horas. Más o menos puede equivaler a 100.000 millones de euros anuales, casi todo lo que recauda la Seguridad Social. Todo combinado, o en parte,  se crea un círculo que más que virtuoso para acabar con la pobreza parece un bucle imposible de financiar que alargará la situación de pobreza durante años. 
No únicamente esto, lo más sorprendente es que medidas como la primera parecen renunciar a todo el acervo de conocimiento desarrollado por décadas de aplicación de las rentas mínimas como son los gravísimos problemas que generan en sus beneficiarios (podríamos más bien llamarles víctimas) de estigmatización (a nadie le gusta declararse ciudadano de tercera categoría), de trampa de la pobreza (deben renunciar a la ayuda si encuentran un trabajo de inferior o similar retribución, lo cual en nuestro actual mercado laboral ya es más que frecuente), de trampa de la precarización (si se renuncia a la ayuda por un trabajo temporal, cuando este se acaba, se pueden tardar meses en recuperar la ayuda, por lo que tampoco interesa aceptar el trabajo, por muy buen ciudadano que uno sea), y lo más grave, la no-cobertura: por la estigmatización, la falta de educación, el desconocimiento, la dificultad de los trámites administrativos, etc. los beneficiarios objetivos de la medida no la solicitan.
Así, un estudio de la EAPN (European Antipoverty Network) recoge en su proyecto EMIN sobre rentas mínimas (donde están representados los sindicatos) que en los países analizados el grado de no-cobertura oscila entre el 20 y el 75%. Dos ejemplos más son paradigmáticos: la encuesta de pobreza y desigualdades sociales de Gipuzkoa estima que para que su sistema de renta de ingresos alcanzara a todos los que lo necesitan debería crecer un 50% el número de beneficiarios (y esto en el territorio con la segunda mayor renta per cápita del Estado y con el sistema de rentas mínimas más generoso); dos, en Francia están en revisión los sistemas de rentas mínimas activas (RSA y PPE que incluyen incentivos para encontrar trabajo, de similar naturaleza a los que propone Ciudadanos, a los EITC o créditos fiscales que existen en EEUU y en otros países o incluso algún sucedáneo redactado por Podemos) porque se han dado cuenta que el 68% de sus posibles beneficiarios tampoco la solicitaban. Es tan grave el problema que existe en Grenoble un centro de investigación dedicado a lo que en inglés se llama non-takeup y en francés non-Recours, en este centro hablan de las ayudas condicionadas como una carrera de obstáculos que muchos no pueden sortear.  Significativamente en google no hay ni una entrada en español referente a este observatorio, solo una referencia bibliográfica en un documento del SIIS.
Last but not least, hay que recordar que 426 euros de ayuda no sitúan a nadie por encima del umbral del riesgo de la pobreza. Ya puestos se podría haber propuesto alcanzar el umbral situado en los 650 euros mensuales, aunque esto supusiera incrementar el coste a casi 17.000 millones, el 1,6 % del PIB.
En definitiva, mientras esperamos a Godot (que en realidad sí está a la vuelta de la esquina con una propuesta de renta básica en su bolsillo) se nos proponen soluciones que no alcanzan a eliminar la pobreza,  o igual o más costosas que una Renta Básica (a la RB en su versión por unidad familiar le costaría poco más de 20.000 millones de euros, que pagarían los ricos,   eliminar toda la pobreza, y sin descontar los inmensos ahorros en costes sociales -salud, fracaso escolar, seguridad…- derivados de la erradicación de la misma), que generan dinámicas perversas (como el enquistamiento de los pobres en su situación), que no llegan a quien lo necesita ni siquiera en los países que nos llevan décadas o incluso generaciones de ventaja en políticas sociales, y que no tienen ninguna capacidad transformadora. Al contrario, profundizan en un modelo asistencial absolutamente superado en pleno siglo XXI y donde el modelo productivista que da derechos únicamente a través del trabajo remunerado se está agotando.
Qué pena que pudiendo alcanzar el bosque, se nos plante delante un árbol pequeño y enclenque que casi necesita los mismos riegos y abonos que el bosque y solo da un poco de cobijo y menos aún libertad.
Añado una consideración, espero que ni agresiva ni arrogante, que responde a la crítica de que la propuesta de RB en la que yo he participado implica una prohibitiva subida de tipos fiscales efectivos a los asalariados con rentas medias. El 80% de la población sale ganando con la combinación de renta básica y una fiscalidad del IRPF sencilla y transparente que permite calcular los efectos individuales y otro 5% sale perdiendo unas cantidades muy moderadas. Además esta supuesta crítica no tiene en cuenta (y expresamente así lo manifestamos) la increíble estadística que nos muestra el IRPF español en donde un catedrático universitario está en el 5% de los declarantes más ricos, señal del gran fraude existente. Si los ricos pagaran como les toca, el tipo medio bajaría significativamente o se podrían aplicar compensaciones ad-hoc para estas clases medias que ahora están en el top 20 de la pirámide de ingresos.
Además, es una crítica que no tiene en cuenta entre otras el inmenso valor emancipador que tiene una renta básica, la posibilidad de que los jóvenes de se vayan de casa con una asignación de partida para emprender su proyecto vital, o las mujeres dependientes, y que lo puedan hacer en cualquier momento, sin tener que declararse pobres. Cualquier cabeza de familia sería feliz de pagar un poco más a cambio de poder liberar a sus hijos adultos de la obligación de permanecer en el hogar materno o cualquier jubilado de clase media sería feliz de no ver a sus nietos sentados en su mesa cada día porque sus progenitores no tienen recursos para ponerles la mesa en casa.
El mayor valor científico de la propuesta es que permite cuantificar con cierta exactitud el coste de la renta básica (que ni por asomo es el 8 o 9 % del PIB)  y posibilita experimentar diferentes variantes para reducir algunas distorsiones que obviamente un modelo tan general puede provocar en situaciones personales o familiares específicas. Renta básica por unidad familiar, substituir el tipo único por varios tramos crecientes para incentivar el trabajo estacional o a tiempo parcial voluntario, mantener una imposición diferencial de las rentas del capital deslocalizable, substituir parte de la financiación necesaria mediante IRPF con otros ingresos fiscales (ambientales, sobre la riqueza, sobre la renta de las sociedades, e incluso sobre el IVA de manera progresiva) son alternativas factibles, que permiten disipar espero que definitivamente estos recelos. Es más, algunas de estas alternativas, como incrementar la imposición indirecta, sólo tienen sentido y son progresistas en un marco de renta básica que permitan compensar el incremento del coste de la vida derivado.
Y por favor, que no nos acusen de que una renta básica desincentiva encontrar empleo: es un insulto para la mayoría de la población que, sea consecuencia de nuestra moral judeocristiana o no, valora el trabajo como una necesidad de aportación al bien común y realización personal. Lo que permite  la renta básica es poner en valor y legitimar a los (sobre todo "las") que aportan otros tipos de trabajo, no solo los que pasan por una nómina o una factura. Ni siquiera las personas con la vida solucionada a gran escala (millonarios)  son capaces de dejar de trabajar.
Discrepo absolutamente en que un gasto de entre 15.000 y 35.000 millones sea incompatible con un programa de estabilidad presupuestaria. Lo que deberíamos abandonar de una vez por todas es este síndrome de Estocolmo de que nuestra presión fiscal debe estar 8 puntos por debajo de la media europea (y aún más inferior si nos comparamos solo con los países con sistemas de pensiones plenamente públicos). Nadie en la Unión Europea, ni el FMI, ni el BCE ni la OCDE nos exige que estemos en inferioridad de ingresos respecto a nuestros vecinos. Lo que nos exigen es equilibrio presupuestario y nos sugieren vías para hacerlo, sea incrementando los ingresos, sea recortando si somos incapaces de hacer lo primero. Decir que un 1,1 o un 1,5% del PIB sí es asumible como mayor gasto en lugar de un 2% o un 3% es admitir la derrota ante la visión neoliberal y ser un colaborador necesario en el objetivo de convertirnos en una sociedad low-cost.
Para acabar, estos próximos días el nuevo gobierno municipal de Barcelona va a iniciar probablemente un estudio riguroso para evaluar el coste de la implementación de una renta municipal, una de sus propuestas electorales, que complemente los ingresos de las personas pobres de la ciudad hasta alcanzar el umbral de riesgo de pobreza, siguiendo el esquema clásico de una renta mínima condicionada. Y ya el gran problema empieza por saber cuántos pobres en ingresos hay o si tienen medios alternativos de subsistencia (riqueza financiera o inmobiliaria). Me duele la cabeza de pensar el entramado administrativo-burocrático-fiscalizador que van a tener que crear en el ayuntamiento, dedicando recursos humanos ingentes a hacer de policías de la pobreza (a evitar el fraude de los pobres, que es un pobre fraude comparado con el de los ricos), y cuando el personal de servicios sociales debería estar dedicado a ayudar a las personas a salir de la exclusión, a mejorar su empleabilidad o a simplemente hacerles la vida más digna.
Y me duele el alma de pensar en cuántas personas pueden no llegar a ser beneficiarias de este programa o de la estigmatización que sufrirán (directa o indirecta) y sobre todo pensar que con una renta básica todo sería infinitamente más fácil, más digno y creando una sociedad más justa pero también económica y ecológicamente más eficiente y sostenible.
(Una versión más reducida de este artículo ha sido publicada en http://www.espacio-publico.com/)

Lluís Torrens es economista, profesor asociado de la Escuela Superior de Negocios Internacionales-Universitat Pompeu Fabra, gerente del Public-Private Sector Research Center del IESE. Colabora con
iniciatives pel decreixement que impulsa un nuevo modelo económico sostenible y estacionario.


divendres, 6 de març del 2015

Renda Bàsica: dignitat i llibertat

Post publicat al bloc de  Ricard Gomà 
A la Convenció Nacional d’ICV, a Sabadell, hem debatut sobre el model de societat que volem forjar a Catalunya amb les eines d’un estat lliure. Una de les apostes clau és “la Renda Garantida Ciutadana (RGC) en la perspectiva d’una Renda Bàsica Universal (RB)”. La ILP de la RGC ha articulat una àmplia xarxa de suport, i és fonamental seguir treballant perque el Parlament aprovi la llei, en la seva integritat, i el més aviat possible. La RGC ha d’assegurar, com a dret social, un ingrés mínim a totes les persones en situació d’exclusió econòmica, com preveu l’article 24 de l’Estatut, que CiU vol convertir en paper mullat. L’existència a Catalunya d’una RGC potent ens situaria en millors condicions per avançar cap a la RB, és a dir, cap a un ingrés universal (per tothom) i incondicionat, com a garantia del dret a l’existència.
La RB pot ser un avenç, en el terreny dels drets socials al segle XXI,  equiparable al que va ser el sufragi universal, en el terreny dels drets polítics al segle XX. El camí no serà fàcil, però crec que val la pena defensar-lo i transitar-lo. La RB és dignitat contra la pobresa; i és llibertat contra la dominació. Culmina, d’alguna forma, el projecte civilitzador de l’estat de benestar. D’una banda, la RB desmercantilitza les condicions materials d’existència: les desplaça del mercat laboral remunerat, a l’espai dels drets socials. Pot semblar revolucionari, i ho és. Però no és una lògica aliena als drets que avui reconeixem. Connecta amb l’eix vertebrador de l’estat de benestar.  Hem desmercantilitzat la salut, l’educació i l’autonomia personal, ara cal fer-ho amb les bases materials d’una existència digna. D’altra banda, la RB vincula drets socials i llibertat individual. En la concepció republicana, la llibertat es defineix per absència de dominació. Quan es depèn d’un altre per viure, s’esdevé vulnerable a la dominació d’aquest. Quan les condicions materials de vida es garanteixen com a dret de ciutadania, la llibertat personal esdevé real per tothom. Real sobretot per als col.lectius avui més vulnerables : les dones, les persones amb diversitat funcional, la gent jove, les persones migrades… Entre aquests sectors, la proposta de la RB obté sempre un suport molt alt. És percebuda com a factor clau d’empoderament. I amb raó.
La RB no és la panacea que permet superar totes les dimensions de la injustícia. No és, per exemple, l’antídot màgic contra el treball precari o les relacions patriarcals de gènere, ho sabem. Però sí és un cop de destral gairebé definitiu contra la pobresa, un instrument fort de redistribució, i una palanca de llibertat per als més febles. No és poca cosa. En el camí de fer-la tangible caldrà superar obstacles culturals (sobre el caràcter universal i no condicionat de la RB), articular majories sociopolítiques de suport, i dissenyar els models fiscals que permetin finançar-la. Un triple repte apassionant. Un repte que em fa defensar la RB amb totes les dosis de gosadia necessàries, però també de discreció i reconeixement de dificultats. Que em fa defensar-la des del mateix convenciment en els valors i les lluites que han fet possible l’estat de benestar, però conscient també que el canvi d’època ens porta a una societat molt diferent. Una defensa, d’altra banda, que no em costa gens d’ubicar en el terreny de l’esquerra verda, allà on la igualtat només té sentit des de l’autodeterminació personal; allà on la individualització és la base per reconstruir una nova ètica col.lectiva, teixida per relacions de reciprocitat i fraternitat.




diumenge, 1 de març del 2015

El decàgeg del Manifest s'incorpora al document aprovat a la Convenció Nacional d’ICV, 28 de febrer de 2015

El gruix del decàleg del   manifest ha esta incorporar a la proposta programàtica que es va a aprovar, però en la qüestió de la renda bàsica universal, RBU, la direcció d'ICV va preferir mantenir la prioritat per la renda garantida de ciutadania, RGC. La nostra Plataforma va aconseguir fer una votació separada d'aquest punt amb el resultat d'un rebuig del 57% dels vots de la idea de donar prioritat a la RBU sobre la RGC, un 25% van votar a favor i un 18% es van abstenir. Considero que en aquest cas els vots favorables i els de l'abstenció es poden sumar, donant com a  resultat total d'un 43%, ja que indiquen una voluntat de canviar l'actual orientació d'ICV de no donar prioritat a la RBU.

Per a nosaltres i per a molts altres, les polítiques assistencials, en la versió de la renda d'inserció o la RGC, que és l'evolució de la d'inserció, estan fracassant per les raons que ja tothom coneix: la trampa de la pobresa, la trampa de la precarietat i l'estigmatització de la pobresa. El fet que, per exemple, només 100 famílies s'hagin acollit als ajuts contra la pobresa energètica, quant Càritas declara que a Catalunya hi ha 1.800.000 pobres, o que al pla de garantia juvenil  només s'hi hagin acollit un 3 % dels ni-ni's,mostra clarament el fracàs d'aquest tipus d'instruments assistencials. De fet, a cap país europeu estan funcionant.
La persona que va defensar la posició de la direcció d'ICV,  va dir algunes inexactituds sobre la RBU que la manca de la possibilitat de rèplica va impedir contestar. Va dir que la RBU oferia encara moltes incerteses i que cap força d'esquerres europea al contemplava. Però per exemple, es va oblidar de mencionar que el govern grec d'esquerres ha implantat una renda bàsica per als majors de 50 anys o que en un proper referèndum probablement s'acabarà aprovant a Suïssa.

És realment una pena que ara Podemos ha renunciat a la RBU, no agafem aquest concepte com a ensenya dels canvis que proposa ICV, però l'important suport que ha recollit la nostra proposta a la convenció demostra que el suport definitiu  dins d'ICV al concepte de la renda bàsica només és qüestió de mesos.

diumenge, 15 de febrer del 2015

Esmenes al document de la convenció Nacional d'ICV del 27 i 28 de febrer 2015



El manifest “Per una política econòmica ecosocialista de debò”   és la carta de presentació de la Plataforma Ecosocialista segle XXI que  justifica les esmenes al document de la convenció  que proposem a continuació.


Pg 15
L48-49 substituir el text per:
essencials i també en el dels ingressos. i eliminar el text:  a partir de
l’establiment d’una Renda Garantida de Ciutadania

Pg 16
L1 Substituir el títol B. Un model econòmic ecològic per:
B  Un model d’economia ecològica
Pàgina 16.Punt B) línies 1 a 7. Canviar tot el primer paràgraf, que quedaria així:

Un model d’economia  ecològica. L’ecologia ens explica que, al topar amb els límits físics del Planeta, l’economia entra en una fase estacionària. En aquesta fase en què ja estem els països desenvolupats, si no volem que segueixin augmentant les desigualtats socials i la pobresa, l’única via és aturar l’apropiació de la riquesa per part d’uns pocs i substituir la destrucció de recursos naturals per les energies netes i el reciclatge, i la competència per la col·laboració. Cal orientar la innovació al benestar de les persones i l’equilibri ecològic, i no al benefici immediat i al consumisme.

Argumentació: Redacció  confusa. Inadequada la menció de la “productivitat”, ja que se sol entendre com un concepte empresarial que s’aplica en relació als costos, no únicament de recursos naturals, sinó principalment de personal, amb la consequència habitual de reduccions de plantilla i generació d’aturats.

Pg 28
Eliminar  de la L9 a la L21 i  Substituir-les pel següent  text
Programa d’impuls econòmic i transició energètica, amb la  necessària participació de la inversió privada, tenint present que les restriccions econòmiques no deixen molt marge a la inversió pública.

Impuls a l'econòmica local i a les activitats de cooperació ciutadana. Impuls a la moneda social com a dinamitzadora del comerç i l’activitat local.

Renda bàsica de ciutadania i reforma fiscal per sustentar-les

Reducció de la jornada laboral i repartiment del treball començant pels sectors que treballen més hores o els que són més fàcilment reformables.

Lluita decidida contra el frau fiscal
Argumentació: El punt a (renda Garantida), c (Programa de seguretat alimentària) i  d (garantia d’accés als subministraments bàsics amb superació de la pobresa energètica) queden resoltes i superades amb la implantació d’una renda bàsica universal

Pg 29
L1-2-3-4-5-6 Substituir el text per:
2. El model d’economia ecològica i de prosperitat compartida

2.1. Una nova economia.  

El model d’economia ecològica i de prosperitat compartida que proposem es  fonamenta en tres eixos:

Argumentació:  És més adequat  utilizar expressions que són conegudes  i utilitzades mundialment  en comptes d’expressions inventades i de difícil comprensió   fora de l’àmbit d’ICV.  Si volem que la gent  entengui de què parlem és molt millor utilizar les expressions que ja s’utilitzen  habitualment :

Pg. 30
L10 afegir el paràgraf:
Quan totes les previsions indiquen que tindrem taxes d’atur  elevades fins d’aquí a 5 anys o més i quan tanta gent ja ha perdut l’esperança de trobar mai més feina, calen mesures extraordinàries per garantir, tal com diu el document, la plena ocupació. La reducció de la jornada laboral, a més de possibilitar la redistribució dels llocs de treball, facilita el repartiment de les tasques de cura i domèstiques i també la participació a la vida social i política. Però és important que aquesta mesura no perjudiqui ni els salaris dels treballadors ni la competitivitat de les empreses, per això la renda bàsica, que és una eina redistributiva de les rendes, compensa el poder adquisitiu perdut de la gent treballadora  a expenses de les classes amb rendes més altes.

L28-29 eliminar el text:
així com models de producció i consum més col·lectius i de dimensió més reduïda

L 30 afegir el paràgraf:
La implantació massiva d’energies renovables, la rehabilitació energètica dels edificis i els canvis en els models de mobilitat i transport necessitarà de grans inversions que encara que algunes resultin rentables econòmicament i, per tant, son susceptibles de ser finançades exclusivament amb inversions privades, d'altres necessitaran també de la gestió i l’ajuda pública per compensar la diferència de rendibilitats que els inversors trobarien en altres camp o d'una fiscalitat ambiental incentivadora del canvi d'activitats insostenibles a sostenibles que, a més de l'efecte corrector de comportament, pugui aportar fons addicionals de finançament per al canvi. Tot i que aquesta reconversió energètica crearà llocs de treball no deslocalitzables,  no podem confiar sols amb  el Green New Deal com la solució als problemes urgents de l’atur. Les estimacions  de nous llocs de treball creats  són d’uns 600.000 en 10 anys, que només solucionen  una fracció dels 5 milions d’aturats d’avui a Espanya.

L31-32 substiuir el text per:
És imprescindible actuar per frenar les conseqüències negatives de la globalització:  limitar les dimensions de les entitats financeres. Cap entitat financera ha de ser  ...

Pg 34
L 30 afegir el paràgraf:
Catalunya té un dels tipus marginals de les rendes de treball més alts d'Europa i malgrat això no hem aconseguit ni una distribució equitativa de la renda ni arribar a la mitjana europea en  la recaptació  impositiva. Estem  a la cua d'Europa en qüestions de igualtat. A banda de la lluita contra la evasió i el frau fiscal que passa per reforçar les eines  d'inspecció, necessitem altres recursos per aconseguir una societat més justa i eliminar la pobresa.  La renda bàsica redistribueix i empodera econòmicament tota la societat: ocupats, aturats, i persones que efectuen treballs no remunerats i , a diferència de la renda garantida, l'empodera en el sentit més ampli de la paraula perquè es considera un dret i no només una retribució de beneficència.

L 35 eliminar: garantida de ciutadania

Pg 34 i 35
Eliminar tot el paràgraf des de la L44 de la pg 34 fins a la L 14 de la pg. 35 i substituir el text per:

Deu eixos directrius per canviar la política econòmica

Per sortir de la situació d’emergència social, econòmica i ambiental no hi ha més remei que canviar el model econòmic que ens ha dut a aquesta multicrisi social, financera i ambiental. Apostem per una ruptura política amb els valors, en caiguda lliure, del sistema econòmic actual. Volem un canvi en les relacions de poder i d'organització de la societat a partir de nous esquemes. Per aconseguir aquest canvi proposem una transició del sistema econòmic, a partir dels criteris del sistema estacionari, amb deu eixos directrius per a la política econòmica ecosocialista que volen marcar de forma clar el camí cap a una nova societat basada en aquests valors:
1. Abandonar el paradigma del creixement econòmic generalitzat. Fins el 1850 el creixement econòmic mundial va ser orgànic, l'equivalent anual a unes poques dècimes del PIB. Amb la introducció de l’energia del carbó, i després del petroli, s’han assolit cotes de productivitat i producció molt superiors. Però des de 1980 el model basat en el creixement del PIB s’ha constituït, en els països desenvolupats, en un formidable sistema de transferència de rendes cap els més rics per la via de les rendes del capital financer, desequilibrant els ecosistemes, incrementant les injustícies i el canvi climàtic. Proposem substituir el model basat en el creixement econòmic per un que es basi en l’estacionarietat del cicle econòmic i en la capacitat de regeneració del planeta. Creixements de forma globalitzada, no (els quals, a més, tampoc no són possibles per l’escassesa energètica). Creixements en sectors claus i en països en vies de desenvolupament de manera sostenible, sí.
2. Acabar amb la pobresa d’una vegada i per sempre. Instaurar la renda bàsica universal, RBU, que traurà de la pobresa a milions de persones i les apoderarà per lluitar de forma eficaç contra l'explotació laboral que pateixen, autèntica xacra del nostre sistema econòmic on el treball remunerat és cada cop més escàs. La RBU apodera també les dones perquè també les hi atorga autonomia econòmica, al marge  del tipus de treball que efectuïn, però també els joves, els emprenedors, i elimina l’exclusió financera i a la vivenda .
3. Eliminar el problema de l’atur. Per fer-ho proposem emprendre dues direccions. D’una banda, creació de tots els llocs de treball  en el  sector del medi ambient  (eficiència energètica, producció d’energia renovable, mobilitat sostenible, producció ecològica, etc, ) previstos en els escenaris més proactius dels estudis ja realitzats sobre el seu potencial, els quals permetran una transició cap un model de molt menor  consum de recursos. En la mateixa línia cal convergir amb els països socialment més avançats en ocupació en els sectors de l’economia del benestar (educació, salut i serveis socials)  i en recerca i innovació.  Però encara que assolim aquests objectius, quedaran moltes persones sense feina, de fet, el gruix principal dels aturats. Per a ells, proposem planificar un repartiment solidari i eficient  del temps de treball, RTT, entre tots, sense que això suposi increment de costos per a les empreses per no perjudicar la posició competitiva del país i perquè la realitat mostra que la majoria d’empreses han patit ja molt amb la crisi i no podran assumir aquest càrrega addicional. Aquest RTT, més la RBU, suposarà que la gran majoria de treballadors/es vegin incrementats els seus ingressos, tot disminuint alhora el temps de treball. La reducció d’hores laborals farà possible la millor distribució entre gèneres dels treballs de cura i de les hores de lleure. Aquesta mesura també permetrà reconèixer i visualitzar la importància dels treballs no mercantilitzats  i fomentar l’economia del bé comú.
4.  Impulsar una reforma fiscal que permeti finançar la implantació de la RBU i el RTT perquè totes les rendes, del treball i del capital, tributin per igual, aconseguint que el sistema fiscal sigui veritablement progressiu.  I com que la crisi política que pateix Europa se supera, no amb fragmentació, sinó amb més Europa, amb més unió, per això volem que aquests nou sistema s’estengui i sigui únic per a tota Europa. La reforma fiscal inclourà una nova fiscalitat ambiental progressista que inclogui càrregues dissuasòries contra totes les activitats que privatitzen guanys i socialitzen les pèrdues, o les que externalitzen en benefici propi els efectes negatius. Cal reforçar o impulsar impostos i taxes ambientals, sobre l’especulació financera i immobiliària, desincentivadores del treball precari.
5. Implantar un nou model energètic que permeti ser autosuficients en el mig termini. I això només ho aconseguirem si basem el gruix del nostre consum en l’electricitat generada a partir de fonts renovables amb un model descentralitzat i coordinat en l’escala europea. El sud té sol, el nord té vent. L’electrificació del nostre model de vida suposarà un important descens en les necessitats d’energia bruta primària: per tant, també estalvis molt importants en l’escala macro, que acompanyaran l’estalvi aconseguit en les polítiques d’eficiència en els sectors industrial, domèstic i de mobilitat a través dels programes de creació de llocs de treball sostenible.
6.  Abandonar l’energia nuclear. A Catalunya encara hi ha tres centrals nuclears que s’han de tancar de forma immediata. Amb el programa energètic abans indicat no fan falta, i contra el que diuen els lobbys amb interessos, l’energia nuclear continua sent una activitat molt perillosa, com s’ha demostrat a Fukushima. I avui, a més, innecessària.
7. Apostar per una política que faci front de debò al canvi climàtic, una gravíssima amenaça pels més desprotegits. Aquest tema no solament implica una concepció global contra l’alteració del clima, sinó que també suposa defensar els pobles de països en desenvolupament, que seran els més perjudicats pel canvi climàtic. Això vol dir necessàriament, entre altres polítiques públiques, una potent fiscalitat ambiental que canviï comportaments no desitjables i que retorni els nivells d’emissions de gasos d’efecte hivernacle a nivells que puguin ser regenerats per la mateixa natura.
8. Autosuficiència alimentària. Catalunya ha d’apostar per l’autosuficiència en la seva producció agropecuària, que ha d’orientar-se clarament cap l’agricultura ecològica. Aquesta política no solament permetrà crear llocs de treball i consolidar el sector agroindustrial amb una nova orientació, sinó que permetrà afrontar amb garanties l’escassetat energètica.
9.  Democratitzar el sistema econòmic: instaurant la participació dels treballadors en les decisions i beneficis empresarials, i promovent l'economia col•laborativa, social i solidària, cap un model de 3 terços (públic, privat-emprenedor i social-solidari). Recuperació d’una sobirania monetària orientada al benestar de les persones. Proposem la creació d’un sistema de monedes duals que estimuli la despesa en productes locals i l’accés al crèdit mutu i solidari.
10. Fer una auditoria i renegociació del deute públic en nom de l’interès general. Existeix  la sensació reforçada amb alguns casos flagrants que una part del deute públic generat i dels interessos que es paguen són deguts a interessos privats, no a l’interès general. Per això cal una auditoria que quantifiqui quin és el deute acceptable i quin no ho és. És impossible mantenir l'estat del benestar amb l’elevada i creixent i injusta càrrega financera del sector públic, sense la qual els comptes públics estarien equilibrats.

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L 16 Substituir  essencials per importants

L19 afegir el text:
La millor forma de dignificar el treball reproductiu és garantint l'autonomia de les dones, garantint la seva llibertat de decisió sobre com abordar els treballs de cura i domèstics, donant la llibertat de decisió entre assumir directament els treballs de cura o delegar-los als serveis públics de benestar, donant la llibertat de decidir com distribuir les hores de treball remunerat i no remunerat. I això és possible  amb la renda bàsica. La renda garantida no està dissenyada per dignificar el treball reproductiu ni el productiu. Els permisos de maternitat i paternitat fomenten el repartiment del treball reproductiu entre la parella però son molt temporals i , per tant, el seu impacte  és limitat. La reducció de  l'horari laboral  de dones i homes és la millor eina de foment del repartiment del treball tant reproductiu com productiu.

dimecres, 4 de febrer del 2015

Ecosocialisme del segle XXI: repartiment del treball i renda bàsica universal

Article publicat a la revista Treball

Placas_SolaresL’Anàlisi
Des de mitjans dels anys 90, quan ICV es va declarar ecosocialista,  hi ha hagut molts canvis en el món i en concret en l’àmbit espanyol i català. La realitat socioeconòmica ha canviat i, en conseqüència, les propostes de transformació del sistema també han de canviar.
La situació actual ens dibuixa un panorama molt difícil per a les classes populars: una taxa d’atur del 23,7% que no és exclusivament fruit de la crisi actual ni de les reformes laborals del PP, PSOE i CiU, sinó que és  estructural: des del 1978 fins el 2014, l’atur ha estat durant 24 anys per sobre del 15%. En la majoria de països de l’OCDE cap any.
Segons Càritas i el INE hi ha uns cinc milions de persones en exclusió severa i més de 700.000 llars on no entra cap euro. La desigualtat creix de manera paorosa i el miratge de la creació de llocs de treball es fa a base de la precarització de joves i dones.
La degradació del planeta, l’acabament de les fonts fòssils d’energia i l’automatització que arriba fins als llocs de treball qualificats eliminen les esperances d’un desenvolupament generador de grans quantitats de llocs de treball i compatible amb els límits planetaris.
Les escasses polítiques d’ocupació actuals només milloren l’ocupabilitat del més preparats i l’exèrcit de reserva d’aturats facilita salaris i condicions laborals a la baixa tot reforçant el model productiu “low cost”. I amb l’exhauriment de la solidaritat intergeneracional d’avis i pares a fills i nets, s’incrementarà el nombre de persones pobres, sense oportunitats i estigmatitzats.
Diagnosticada correctament la realitat cal, des de l’esquerra ecosocialista, plantejar canvis radicals, no pas cures pal·liatives que només serveixen per dissimular les ferides del sistema. Per això, davant la manca de treball estructural i l’augment exponencial de la pobresa cal abordar la Reducció del Temps de Treball (RTT) i la instauració d’una Renda Bàsica Universal (RBU). Ambdues s’han de gestionar  tenint en compte la necessària estacionalitat del cicle econòmic, tot admetent que no podem créixer globalment encara que sí en sectors concrets com el mediambiental i l’estat del benestar.
La proposta

En relació a la RTT, cal tenir en compte dues premisses importants: no tothom pot assumir-la ni es pot aplicar en tots els sectors; i caldrà combinar aquest repartiment amb la creació de llocs de treball a temps complet i a parcial.
Amb dades de la Fundación Biodiversidad, es podrien crear 600.000 llocs de treball en el sector del medi ambient (eficiència energètica, producció d’energia renovable, mobilitat sostenible, producció ecològica, etc.), que permetrien una transició cap un model de molt menor consum de recursos. Aquests llocs de treball es podrien pagar, en gran part, amb l’estalvi energètic.
I si fem un esforç fiscal per a convergir amb Europa en llocs de treball en educació, salut, cura d’infants i gent gran i en R+D,podrem crear com a màxim, sumats als de l’economia verda i l’efecte multiplicador, un total de 2 milions de llocs de treball a mig termini.
Però encara quedarien  milions de persones sense feina, el gruix principal dels aturats. Per aquests s’hauria de repartir el temps de treball, sense incrementar els costos per a les empreses, per no perjudicar la posició competitiva del país i perquè la realitat mostra que la majoria d’empreses no podrien assumir aquesta càrrega addicional.
Aquesta RTT ha d’anar necessàriament acompanyada de l’aplicació d’una RBU incondicionada, equivalent al llindar de la pobresa. La RBU es finançarà amb una fiscalitat basada en un nou IRPF que gravi totes les rendes a un tipus únic o progressiu. També ajudaran al seu finançament els estalvis prestacions d’atur, subsidis socials i pensions que estiguin per sota de la RBU. L’aplicació de la RBU no substitueix la despesa pública destinada a la salut, l’educació i els serveis a les persones.
La RTT més la RBU suposarà que la gran majoria de treballadors vegi incrementat els seus ingressos, tot disminuint alhora el temps de treball. La reducció farà possible la millor distribució entre gèneres del treball reproductiu i del temps de lleure.
Les forces polítiques d’esquerres estem obligades a fer propostes engrescadores que superin la realitat que el sistema capitalista ens imposa. Deixem d’escoltar els cants de sirena que diuen que no hi ha alternativa, que la proposta presentada és impossible, que els sindicats no ho acceptaran. Pensem que una proposta de l’esquerra radical no pot ser complaent amb el sistema obsolet de la socialdemocràcia. Com a força transformadora hem de ser valents i presentar una proposta revolucionària que signifiqui que els homes i dones del present i del futur puguin viure amb dignitat.
Per a l’ecosocialisme del segle XXI i per a les classes populars, la combinació d’una proposta de Repartiment del Temps de Treball i l’aplicació d’una Renda Bàsica Universal són indispensables en la lluita per una societat igualitària.